El proyecto consiste en una propuesta de reactivación social y económica de la zona, planteando el soterramiento de la existente vía de tren y su adecuación para la función propuesta, planteando para ello diferentes zonas y actividades. Éstas son, entre otras, eliminación de una de las vías rodadas y planteamiento de otras, zona deportiva, zona de descanso, zona de terrazas, zona comercial y zona de sombras mediante lonas, a modo de conexión con la nueva estación de tren.
En el proyecto han colaborado Alejandro Rubio y María Bonmatí.